lunes, 1 de mayo de 2017

Romanos 12, un comentario breve / Nahum Vega

Un nuevo entendimiento

Leer una parte de una carta no resulta tan interesante como leer toda la carta. Pero tenemos la idea que lo fragmentado y  frases previamente pensadas son más fáciles de entender. Pero lo que tenemos es fragmentos de la realidad que nos dejan propensos a un mal entendido. La Epístola a los Romanos es una de esas cartas que es mejor leer en su totalidad, para evitar el riesgo de un entendimiento inapropiado. Esta es una carta dirigida a un grupo de personas que Pablo no conoce en persona, pero tiene el deseo de ver pronto. Es una carta muy amplia, pensaría que son dos cartas la primera pasa por once capítulos (de la división actual del libro) donde el autor está empeñado en explicar la doctrina correcta, la ortodoxia y dejar bien en claro que la justificación es por la fe, sin las obras de la ley.

Ahora en esta segunda parte del libro nos habla de la práctica de la doctrina, la “ortopraxis” (tomo el termino del suizo, Francis Schaffer). Por cuatro capítulos de esta segunda parte (del 12 al 15), recorreremos el cómo es que debemos vivir una ves que hemos entendido que nuestro nuevo representante no es ya “Adam”, si no el “Cristo”.  Naturalmente el arranque de esto es ver, un nuevo entendimiento del culto, que no es externo ni una liturgia de símbolos que solo eran sombra del nuevo orden de la gracia. Nos permite entrar en el culto interno, que tiene que ver con la adquisición de un nuevo entendimiento que será el motor que nos lleve a comprender la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

La última palabra de esta oración y fin del primer párrafo en el griego moderno “τέλειον” téleion (léase teli-on) nos refiere no una perfección de inicio sino la conclusión de un plan y propósito trazado por el autor de una obra, a la caída del telón. El objetivo con la cual la ley fue cread está cumplida y es mostrarnos que delante del Creador somos pecadores. Y este presentar nuestro cuerpo nos hace tener un nuevo entendimiento que no se conforma a la manera de este mundo, los paradigmas que surgen del pecado y la caída, ahora son renovados en un nuevo entendimiento que debe llevarnos a actuar y demostrar que el nuevo hombre  es posible en el reino de Dios,  como una realidad presente y futura.

Este nuevo entendimiento se da en un vehículo desde la colectividad. Es en la comunidad de fe, donde todos tienen una función bien definida; “repartida como regalo de Dios para cada uno”; llegamos a ser el cuerpo de Cristo. Donde desde lo individual nuestro valor está en reconocernos tal como somos “que nadie tenga más alto concepto de sí”. Que naturalmente se reflejara en una actitud de servicio, que cubrirá muy bien el funcionamiento adecuado del cuerpo.

Esta comunidad de fe, trasciende la circunstancias porque su fuente es el mismo Jesús el Cristo. En las palabras del evangelio de Juan pronunciadas por el “κύριος” kýrios . “Pero separados de mí nada pueden hacer”. es este Señor de la vid. que da forma al cuerpo de Cristo como cabeza que Pablo también describe en Romanos 12 y Efesios 4. Dando a la comunidad de fe la posibilidad de poder expresar el reino de Dios desde la colectividad.

Dejando delante de nosotros el gran desafió de la ortopraxis. “El amor sea sin fingimiento, aborreciendo lo malo y adhiriéndose a lo bueno…”. Ahora la liturgia no se limita a lugar físico sino es parte de nuestra expresión diaria de ser seguidores de Jesús el Cristo. Con tanta razón el teólogo alemán Emil Brunner habla de que hay un mal entendido de lo que es la “ekklesia” cuando pensamos en ella como cuatro paredes y un techo, con campanario. Cuando debe ser comunidad de fe que cumple la función para la que fue creada de ir hacer discípulos de Jesús el Cristo.

Esta ortopraxis debe iniciar en la misma comunidad de fe, que se define a sí misma, se constituye en un organismo vivo. Que impacta la sociedad corrupta donde vive. Con tal  fuego  y fervor que tiene en la unidad y el amor que derrite la dureza de los no creyentes y le hace tener vergüenza de su comportamiento.

Como conclusión me gustaría compartir  convicciones compartidas de fe, publicadas por el congreso mundial Menonita, una comunidad de las iglesias anabaptistas:

“Como comunidad de fe, aceptamos que la Biblia es nuestra autoridad para la fe y la vida, interpretándola juntos bajo la guía del Espíritu Santo a la luz de Jesucristo, para discernir la voluntad de Dios y obedecerla.


Nos reunimos regularmente para adorar, para celebrar la Cena del Señor, y para escuchar la Palabra de Dios, dispuestos a dar cuenta unos a otros de nuestros actos.”

jueves, 14 de julio de 2016

¿Qué es la Iglesia y a dónde va? / por Nahum Vega

¿Qué es la Iglesia y a dónde va?

Los primeros meses del año dos mil, fui invitado por una iglesia del sureste de México, y el tema a tratar era: “hacia dónde va la iglesia”.  Comente en varias ocasiones no podemos saber a donde va sí no sabemos de donde viene. Creo que esa es la piedra angular de la reflexión teológica de la Iglesia.

Es así que hoy reflexionamos de donde viene. Atendamos en esta ocasión su origen operacional. Hay tres elementos que son coadyuvantes al establecimiento y desarrollo del Reino de Dios. Estos elementos tienen que ver con la condición del ser humano, como ente gregario. Las dos primeras son de nivel organizativo: La familia y el gobierno. La familia como preservadora de la herencia divina; (1) el gobierno como sustentador de paz social. (2) estas dos instituciones proveen del ámbito adecuado para un avance mejor del Reino. Pero no son el Reino. Por otro lado  podríamos entrar en una discusión en cuanto a que ha pasado cuando no están presentes y si el Reino se establece a pesar de su nulidad o debilidad.

La tercera es la Iglesia y no es una organización, es por mucho un organismo vivo, con una directriz, Cristo. (3) “ἐστιν ἡ κεφαλή / estin i kefalí”. Un organismo con “Jerarquía y Cabeza”. En la alegoría de Pedro es las piedras vivas, y el fundamento o piedra angular es Cristo. Este cuerpo el cual es formado de manera providencial, es la “εκκλησια / ekklisia”.  Este termino se desvirtuado con el paso del tiempo y en el español ahora la palabra iglesia tiene un significante de edificio. Si en una conversación coloquial digo a un persona “disculpe, tengo que dejar la conversación, tengo que ir a la iglesia”, me temo que no tendrá en su mente la imagen de un grupo de personas siendo parte de un organismo vivo; sino la de un edificio.

En la década de los noventas del siglo pasado, se puso de moda en la jerga eclesial la palabra “comunidad”, sobre todo para hacer referencia a pequeños “oikos” que como en la cultura griega hacia trabajo de colonización, estableciendo el Reino de Dios en medio de un mundo hostil. A la par mis lecturas personales me llevaron a teólogos radicales, (4) en pequeños artículos publicados poro la Fraternidad Teológica Latinoamericana; donde se referían a la iglesia como comunidades.
El término “comunidad” en este sentido, me parece más adecuado para referirse a la  “εκκλησια / ekklisia”. 

Ahora bien para responder operacionalmente a qué es la Iglesia, tenemos que referirnos a lo que hace, y en primer lugar vemos que es una comunidad terapéutica, es decir previene, cura y restaura al ser humano. En un ámbito operativo de lo que trata de dar evidencias  sustanciales de que la comunidad local es un cuerpo vivo, así que una pongamos a prueba, a la luz del reto que le hace Pablo a la comunidad de los gálatas: “…. ustedes que son espirituales restauren al tal con espíritu de mansedumbre,”. Un organismo vivo, que es sinérgico, contribuyendo en el bienestar de todo el cuerpo aportando su parte y mintiendo un equilibrio en un auto cuidado.

En segundo lugar es una comunidad hermenéutica, donde su palabra revelada es el centro del mensaje, donde la lectura reflexiva ocupa un lugar de constante análisis por toda la comunidad.
Como los hermanos de berea que escudriñaban para ver si esto era así. Hechos 17. 

Todo esto debe estar en equilibrio, siendo una comunidad profética donde la palabra que se expresa tanto en el discurso como en la narrativa de los hechos es recibida de parte de Dios. (5) Comprendido que vivimos en una sociedad trastocada y corrupta alejada del plan de Dios. (6) En una paradoja que es: amando los mandamientos de Dios, (7) los cuales somos incapaces de cumplir, perno en la permanencia o dependencia únicamente en él; que es su cumplimiento como el cuerpo de Cristo. La “εκκλησια / ekklisia” de Dios promotora de los valore del Reino.







  1. Dt. 6.2.
  2. 1 Tim. 2. 1 al 4.
  3. Ef. 4. 11 al 15.
  4. Boletín Teológico, de la Fraternidad Teológica Latinoamericana, (FTL). Esfuerzo de reflexión teológica surgida por la década de los 70, que se consolido como referente de la exégesis y hermenéutica dese América Latina. Difícil hacer un recuento de sus participantes, sin omitir alguno, pero sirva de ejemplo, nombres como: Rene Padilla, Pedro Savage, Pedro Arana, Samuel Escobar, Plutarco Bonilla, Rubén Lores, Osvaldo Motessi, Orlando Costas, Emilio Antonio Núñez, Rolando Gutiérrez, Juan Driver, por mencionar algunos.
  5. Dt. 30
  6. Is. 6
  7. Jn. 15.10


miércoles, 6 de julio de 2016

La economía y el Reino de Dios. por Nahum Vega

La economía y el Reino de Dios.
 por Nahum Vega

La “domus", era la casa grande y lujosa que pertenecía a las élites romanas. Estaba bajo la “regulación” del “pater familias”. Es un excelente ejemplo de economía. Donde la armonía y el bienestar podían desarrollarse. La “domus”  es de origen latino, un antecedente  del concepto lo tenemos en la cultura griega y era el “oikos:οἶκος”, que más que un inmueble era la unidad generacional; tres por lo menos, donde se hacia una “regulación” de la casa con la finalidad de un bien común que redundaba en el bien de todos. Es pues la “oikonomia: οἰκονομία” la regulación adecuada de la casa.

Encontramos así que el ser humano es un ser económico. Y lo es porque en sus orígenes fue así. (1) Un hombre semejante a su creador; sapiens y faber. Capaz de transformar su entorno para si y para los demás. Un ser de relación. Perfectamente capaz de hacerse responsable de su habitad; así nos dice la narración del Edén. “Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”. (2) Su función aquí era de “regulación” de los bines con el objetivo de preservarlo. Pero muy poco nos dura este bienestar, por lo menos en la división del pasaje en versículos, antes que el “adam” pervierta la economía del Reino.

En este momento se utiliza la palabra perversión, no en el sentido semántico de la maldad, sino en el etimológico de “otra versión”. En este punto del inicio de la humanidad el “adam”; varón y mujer, toman el otro camino, y desafían al Reino. Será necesario que pase un tiempo largo para que la restauración prometida en el “protoevangelio” (3) llegué. Por lo pronto esta mala decisión les lleva a una versión distinta de la economía, donde al verse desnudos tienen que fabricar su vestido, como una necesidad creada que antes no tenían. (4)

El camino y panorama que tenemos de ahí en adelante, es uno marcado por la insatisfacción y el afán. Está maravillosamente ejemplificado en un proverbio hebreo: 

“No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;
Porque cuando muera no llevará nada,
Ni descenderá tras él su gloria.”

Esa poesía es parte de todo un discurso que tomará todo un salmo de veinte versos, (5) y encontramos la tensión entre la economía del Reino, cuyos propósitos son eternos y la economía pervertida del hombre que solo es temporal. 

Pero al fin la restauración prometida viene y el Mesías llega para restaurar el orden que se había pervertido y esta restauración es en un amplia gama del la forma de ser y hacer del ser humano. Tiene que ver con su regeneración interna. Y naturalmente la economía del Reino tiene que ser retomada. Siendo el cumplimiento del propósito del Creador; Jesús lo dice así: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” (6) De qué está hablando, si no es de sanidad de todo lo que el alejamiento del hombre a causado y, volver al origen. En fin las palabras citadas del profeta son por mucho un principio axiomático. 

“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.” (7)

Este nuevo comienzo del Reino de Dios, no es en la forma material  y local que los piadosos de los tiempos de Jesús esperaban, sino en su forma natural que es espiritual y universal. Irrumpe en la historia de la humanidad en medio de un sistema económico y político pervertido y es capaz de desarrollarse y subsistir en él, hasta el final del esclavismo, Parafraseando al historiador Jean Pierre Bastian,(8) podemos decir que El Reino irrumpió en una sociedad económica de tipo esclavista, sobrevivió al feudalismo, y también al capitalismo y socialismo; y la razón  es que sus principios tienen que ver con permanencia y no con temporalidad y están más allá del afán y la insatisfacción. 

Es así como el Reino se convierte en contracorriente, es contracultura y desafía a la perversión creada por el hombre. Pero dónde es que encontramos los principios de este Reino y como podemos vivir en él, incrustados en el “kósmo(u):κόσμου” mundo; pero, inoculados de la perversión. (9)

Por eso ponemos sobre la mesa, la discusión sobre los textos del sermón del monte y el pensamiento paulino en cuanto a la economía del Reino. Claro está que tenemos una serie de autores del siglo XX, que han dejado una impronta en el pensamiento latinoamericano sobre el tema del sermón del monte y la relación económica de los discípulos de Cristo. (10)

Los pasajes neotestamentarios del tema se explican solos, y su revisión desde una lectura hermenéutica de cada comunidad serán de mucha utilidad para el tema. Lectura de Mateo seis.

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (11)

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” (12)

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?  Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”  (13)

Al inicio del Siglo XXI el hombre sigue en lucha espiritual, con la codicia, la insatisfacción y el afán. Que son parte de nuestra cultura de hombres civilizados; pero que nos dejan tan alejados de nuestro origen y destino final. En humanismo deshumanizado.

___________________

(1) Gn. 1.26.
(2) Gn. 2.15.
(3) Gn. 3.15; “protoevangelio” significa “el primer evangelio o primeras buenas noticias de la restauración del Reino”.
(4) Gn. 2.25; 3.7.
(5) Sal. 49.
(6) Lc. 4.21.
(7) Is. 61. 1 al 3.
(8) Protestantismos y modernidad latinoamericana: historia de unas minorías religiosas activas en América Latina, Jean Pierre Bastian. Fondo de Cultura Económica, 1994.
(9) Jn. 17.15.
(10) Una muestra significativa de autores: 
Juan Driver, Contra Corriente Ensayos Sobre La Eclesiología Radical, Tercera Edición (corregida y aumentada) 1998 Ediciones SEMILLA Capítulo: Las Relaciones Económicas en el Pueblo de Dios. págs. 140 a 155.
John R. W. Stott, Titulo del original inglés: Christian Counter-cuIture. El Sermon del Monte,Contracultura cristiana. Ediciones Certeza. Segunda edición castellana 1998. Traducción del original: Carmen Pérez de Camargo. Revisión para esta edición: Ruth Padilla Eldrenkamp. Capítulo: La ambición del cristiano: no la seguridad material sino el reino de Dios Mt. 6.19-34 págs.177 a 202.
John Alexander Mackay, El orden de Dios y el desorden del hombre : la Epístola a los Efesios y este tiempo presente. Translation of God's order. Casa Unida de Publicaciones, S. A. Fragmento: IX La Acción cristiana en las Fronteras de la contienda. La acción en la Frontera de los Negocios. págs. 213 a 216.
(11) Mt. 6.19 al 21. 
(12) Mt. 6.24. Aquí se usa la palabra “Mamon:μαμων” de origen arameo que no aparece en el 
Antiguo Testamento, pero  que sería mejor traducir como: Riqueza obtenida con deshonestidad o codicia.

(13) Mt. 6.25 al 34.

miércoles, 6 de abril de 2016

Una Re-lectura de algunos pasajes de Santiago / Nahum Vega

Sean Mejores (Santiago 1.2 al 27)

Nahum Vega

Sobre el escritor de este muy interesante libro, que plasma su personalidad en las palabras que son inspiradas por su fe y creencia en el κύριος “kýrios”. Es claro que es la obra de un Santo, es así que su nombre Jacob (Ya’akov, en hebreo יַעֲקֹב), es trasladado en su traducción en su obra en latín como el Santo Jacobo ( Sanctus Iacobus) y una contraccion de las dos palabras sera Sant Yago y llegar al nombre que tenemos en nuestra Biblia. 

Su nombre es recordado con otro adjetivo calificativo “Santiago el justo”. Es interesante que en su escrito, que es uno de los más tempranos del cristianismo, en los primeros párrafos habla de ser justos: 

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”

Esta obra es escrita probablemente a mediados de la década de los 40 del primer siglo, a unos años de una persecución cuyas primeros efectos ya eran latentes en el momento de escribir la epístola, y tendría como  resultado final una dispersión. Que traído una economía emergente, que deja muy mal parados a quien confía en su riqueza material por otro lado deja una fortaleza moral. Que es mostrada en dos palabras: perfectos y cabales.

Estas palabras marcadas en la citación que utilizamos como (Stg. 1.4) son traducidas muy dinámica y libremente por la Traducción en lenguaje actual (TLA): “Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores…” Perfectos y cabales, son resumidas en la palabra “sean mejores”.  No me gustaría ver en esta traducción la sospecha de un humanismo o un positivismo de moda en la filosofía humana.

Mejor veamos en esta traducción una oportunidad de reflexión sobre lo que es para el cristiano del siglo XXI “ser mejor” o perfecto y cabal.  para iniciar es interesante saber que una de las dos palabras que se utilizan en el idioma griego, la palabra perfecto tiene un sentido algo diferente a nuestro español. se usa la palabra τέλειον, (tél/(e)/ion) conde perfecto puede traducirse como propósito. La palabra en español de este origen que usamos es “telón” cuando termina una obra de teatro. Es la finalidad o conclusión de las cosas.

Seguramente cuando hemos pasado por circunstancia que nos muestras que tan vulnerables  somos como seres humanos en contraste con lo cruel y despiadados que podemos llegar hacer en algún conflicto viento, lo último que pensamos es en propósito. Un amigo excelente pintor me contó recientemente de su experiencia en un viaje misionero a una zona devastada por la guerra de Bosnia, conflicto bélico de finales del siglo pasado. Me impresionó su comentario, parafraseo lo dicho por él. “encontré un ambiente con ausencia de Dios que confronta mi fe”. 

Las abuelas decían “pueden doblarte pero no quebrarte” porque la finalidad de resistir la prueba es llegar a ser integro. Mi amigo sobrevivió, dejando como legado una exposición que viajó por muchas partes de los Estados Unidos, despertando la compasión. Sin duda Dios nos ha dotado con  la  resiliencia para nuestro bienestar.

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”

“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.”

El Santo Jacobo, hace aquí una distinción muy pertinente, “no es lo mismo la prueba que la tentación”. En un pequeño grupo donde nos compartíamos lo que esta lectura nos decía, alguien acertadamente comentó  “la prueba es externa y no hacemos nada para tenerla solo llega y la tentación surge de dentro de nosotros” esto resume bien lo que Santiago nos explica aquí. La reflexión es que la prueba redundara al final en bienestar, mientras que la tentación es voluntariamente traes el malestar a nuestras vidas y de los que nos rodean.

“Amados hermanos míos, no erréis. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”

Para esta comunidad primera que está en el umbral de una economía emergente, es importante sepan cómo debe comportarse. El autor dice: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”

La palabra viva debe hablar muy fuerte a cada ser humano, con estas palabras ya que es una debilidad humana el ser egodistónicos, que lo que creemos y decimos esta alejado de nuestra práctica. El conocimiento debe comprometernos a la congruencia. Soportando la tentación.

La mejor manera de comprobar la congruencia es en la comunidad de fe, es según el autor la verdadera religión, “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.”  Contraria a una religión sin un sentido práctico, “vana”. 

Si bien, etimológicamente latina de la palabra Religión, esté emparentada con volver a re ligar, y es interesante. Me gusta a la luz de lo leído pensar en re leer, como sentido de la religión judía de primer siglo producto de una renovada búsqueda en las lecturas sagradas una nueva hermenéutica ante la presión Romana, practicada en la sinagoga. (ref. Lc. 4.16 al 21).

Ver el origen de la religión en la re lectura es una imagen muy hermosa, la lectura es saber colocar cada letra en su lugar para dar un sentido armónico. Donde quien sigue una religión verdadera no tiene que ver nada con normas, miedos y castigos, sino con congruencia compromiso y praxis de bienestar, que se logra en la comunidad que tiene como meta establecer el Reino de Dios.  




miércoles, 30 de marzo de 2016

El discipulado el gran reto del cristianismo / Nahum Vega

Siempre es necesario la reflexión y el análisis de los temas fundamentales de nuestra fe. Aquí he intentado teorizar desde lo axiomático el reto del discipulado. Sabiendo que lo importante no es saber o no saber, sino el saber el porqué.

1. El ser humano como ser gregario su origen

“No es bueno que el hombre esté solo.”
Gn. 2.18


Somos creados como seres de relación, donde el hombre es capaz de reconocerse así mismo. Y también reconocerse en el otro igual a él pero diferente. Pero además seres que disfrutamos de compartir con los otros.

Es así como los dos relatos de la creación en Génesis y el origen del hombre es no solo la conciencia con lo creado, va más allá en el sentido de bienestar. Así termina este primer relato: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto”.

Este contexto dará una hermenéutica al “árbol de la ciencia del bien y del mal”, dejando de lado una explicación simplista de “fue puesto el árbol para que el hombre pecara”; a un entendimiento de que; “lo bueno” y “lo malo” es el ámbito donde el ser humano social debe desempeñarse como imagen y semejanza de su Creador. El contexto es: “era bueno en gran manera” y “No es bueno”. No una lucha entre el Bien y el Mal. Sino una conciencia de el bien y del mal, para tomar decisiones correctas. en el sentido que concebimos como el adecuado. Para llegar al bienestar, no desde lo individual sino de lo colectivo.


2. El ser humano como ser gregario surgimiento de la Familia

“…guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.”
Dt. 6.2


De este modo en la etapa temprana de la humanidad el bienestar está relacionado con el trasmitir adecuadamente la imagen y semejanza de Dios. La familia en el sentido patriarcal era la forma de mantener el bienestar. Los clanes, dinastías y tribus son los que transmiten la identidad y hacen un linaje que puede distinguirse de los demás.

La distinción está entre los que obedecen o no al los conceptos que dan vida. Tenemos entonces a los “hijos de Dios” y los “hijos de los hombres”.  Para tomar decisiones adecuadas en lo colectivo que tienen que ver con lo individual a que grupo quiero pertenecer. 

Y de esta manera es como lo habla a su pueblo en lo colectivo y hacia lo individual, vale la pena citarlo aquí para la reflexión: 

“Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.” Dt. 30.11 al 16.



Es desde el colectivo de donde se cuida y protege al individuo y es desde lo individual donde se decide estar acorde con lo colectivo. La familia es el ámbito desde donde se provee la identidad que va de lo colectivo a lo individual, es por tanto para el ser humano tan importante el sentido de pertenencia. Pertenencia a la “Familia de Dios”.



3. El ser humano como ser gregario el surgimiento de la Iglesia como comunidad  discipuladora.

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Jn. 15.5

cuando Jesús declara las tan citadas palabras al final del evangelio de Mateo de: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

Quedan enclavadas en ese presente con alcances en la eternidad pasada y futura. El discipulado está en el corazón de Dios de siempre. En la figura de la “vid” donde la permanencia no depende de individuo sino de su fuente, y el sostenimiento se da en el pámpano. 

La iglesia es la comunidad donde juntos crecemos en armonía, tomando la palabra latina “Domum” es la casa o cubierta de Dios, que da lugar a todos los redimidos o comprados para ser edificados mutuamente en amor. Somos familia de Dios.

En la comunidad cristiana que discípula debe haber dos evidencias visibles. Una que es “bíblica” es decir, los miembros comparten su experiencia de su lectura tanto en el conocimiento  y descubrimiento de lo que Dios quiere para sus vidas y cómo lo ponen en práctica teniendo como testigos los miembros de su comunidad. Por otro lado la evidencia de ser una comunidad “terapéutica" que sane en amor.


4. La Iglesia como comunidad  discipuladora sus retos del nuevo milenio.

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Rom. 12.2

Unos días atrás escuchaba un sermón sobre las imágenes que usa Dios para dar a conocer como debe ser su Iglesia, y en esta descripción se hablaba de las figuras que no son la iglesia en una manera de contraste. Una declaración fuerte que se dijo: “que es lo que ataca a la Familia de Dios” y sus efectos pueden verse metidos en el quehacer de la iglesia local. Es el  demonio que se llama Individualismo.

En la película estadounidense “Forrest Gump”, de finales del siglo pasado, trata de contar la historia de la generación que vivió las décadas de mediados de siglo a los ochentas. El enfoque es conservador y desde el individualismo anónimo, donde el protagonista es el gran ausente de la historia que vive. Está ahí pero el individualismo es tal que es uno más de ninguno. La parte donde decide correr y correr tiene seguidores, pero no aporta nada ni les deja nada ni espera nada.

La Iglesia del siglo xxi debe ser capaz de no conformarse a este siglo, no asumiendo los modelos sociales modernos de familias nucleares, movibles y desarticulables e individualistas, jerárquicas  y machistas que la revolución industrial nos lego. Más triste aún forzando exégesis para justificar estas formas de familia; producto de el desarrollo social. Dejando a un lado el modelo bíblico de familias generacionales cuyo propósito sea el trasmitir el bienestar de Dios a las nuevas generaciones. 

En ocaciones me he atrevido a decir, una prueba de el fracaso de la iglesia local es la pérdida de las generaciones que no permanecen. En un sentido práctico no se llevo a cabo un discipulado bíblico generacional. Verbigracia, no hemos seguido la simple fórmula de exponerles a la Palabra a las nuevas generaciones en la lectura del evangelio y la practica cotidiana de él.





5. Mantenerte en el Estatus de discípulo. 

“Los que van al infierno, llegan allí por voluntad propia; los que llegan al cielo, es por la soberana voluntad de Dios.” 
Steven Lawson

En el ejemplo de Jesús como la “vid verdadera” . Podemos ver que hay una sola manera de permanencia. Es llevar frutos por estar limpios por la Palabra. El exponerse a la soberana voluntad de Dios en su Palabra, nos garantiza la permanencia en él.

Naturalmente la Palabra nos pedirá limpieza, en un acto de sometimiento a ella y como una decisión conforme a su voluntad divina, no como una obligación pesada e irracional. Con conciencia plena del “Sumo Bien” preparado para nosotros que es adquirido no por nuestras fuerzas, sino por la permanencia en la “Vid verdadera” donde podemos: aborreciendo lo malo y adhiriéndose a lo bueno.

Que es parte de ese hermoso consejo a la iglesia a los romanos del primer siglo de lo que es el hacer discípulos y sigue vigente en este inicio del siglo xxi. Este breve manual de discipulado debíamos de memorizarlo cada uno de nosotros para cumplir así el mandato de id y haced discípulos.

“El amor sea sin fingimiento, aborreciendo lo malo y adhiriéndose a lo bueno:  amándose los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndose los unos a los otros;  no siendo perezosos en lo que requiere diligencia; siendo ardientes en espíritu, sirviendo al Señor;  gozosos en la esperanza, pacientes en la tribulación, constantes en la oración;  compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Bendigan a los que les persiguen; bendigan y no maldigan.  Gócense con los que se gozan. Lloren con los que lloran. Tengan un mismo sentir los unos por los otros, no siendo altivos sino acomodándose a los humildes. No sean sabios en su propia opinión. No paguen a nadie mal por mal. Procuren lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de ustedes, tengan paz con todos los hombres.  Amados, no se venguen ustedes mismos sino dejen lugar a la ira de Dios, porque está escrito: Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor. Más bien, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; pues haciendo esto, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido por el mal sino vence el mal con el bien.
Rom. 12.9 al 21



6. Anexo para la reflexión.

Algunas de la reflexiones que podemos hacer de “discípulo" nos ayudaran a poder ver con más trasparencia cuál debe ser nuestro papel en el llamado discipulador al mundo.

“En el discipulado no te enseño lo que se, te enseño lo que hago”

“Cuando estoy discipulando a otra persona, no es mi discípulo sino del Maestro”

“El tener un discípulo no es autoridad sobre él, sino sometimiento mutuo y obediencia a nuestro Kyrios”

“Id, y haced discípulos es un imperativo, no un opción a escoger”

“El fin último de el discipulado es llegar al bienestar que Dios tiene para nosotros”

“En qué medida mi discipulado refleja mi cultura bíblica, y en que proporción soy capaz de trasladar a lo cotidiano lo que enseño”

“¿Es mi discipulado un elemento terapéutico tanto para mi como para mi discípulo?”


jueves, 8 de octubre de 2015

Lucas 4, un comentario breve / por Nahum Vega

La congruencia en la vida espiritual
(Notas breves de Sn. Lucas 4)

El reto hermenéutico para el cristiano latinoamericano de este siglo XXI es ser capaz de trasmitir no una tradición sino una congruencia entre su creencia, su prédica y lo que viven. Para no ser incluido en el grupo de los “escribas y los fariseos” que leemos en  Mateo 23; “Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: Los escribas y los fariseos se apoyan en la cátedra de Moisés. Así que ustedes deben obedecer y hacer todo lo que ellos les digan, pero no sigan su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra.

Un pensador no cristiano nos dice: “el hombre intenta la perfección pero no la alcanza, lo más que puede aspirar es a la congruencia”

Para el pensamiento cristiano existen dos posibilidades de alcanzar la perfección; la primera la expresó Lutero y es a través de la Gracia, así que el ser humano bajo la gracia es un pecador justificado y alcanzará la perfección en su estado venidero; mientras tanto vive el “opus Dei”; La obra de Dios, siendo incorporado al cuerpo de Cristo en un camino  hacia la perfección.

Mientras que para Wesley, la perfección es alcanzable también a través de esta obra de Dios y la gracia, pero en esta vida con la búsqueda constante de la santificación, estas dos ideas teológicas que pueden parecer incompatibles tienen un punto en común “la obra de Dios” donde debe haber “coherencia entre nuestras ideas,  y  las acciones”,

“Lutero y Wesley, están mucho más cerca el uno del otro de lo que a simple vista pudiera parecer. Ambos enseñan que la salvación es únicamente por la gracia de Dios, por la fe sola; esa salvación incluye no sólo la remisión de la culpa del pecado, sino también el quebrantamiento del poder del pecado y una verdadera renovación de la vida; y esa salvación no se alcanza completamente en esta vida, sino sólo en la vida del mundo venidero. Y si Wesley tiene mucho que decir sobre la perfección cristiana, o el amor perfecto como única motivación consciente del enteramente santificado, mientras que Lutero niega rotundamente la posibilidad de perfección en esta vida, no podemos dejar de tener presente que cuando hablan de perfección ambos entienden dos cosas muy diferentes. Lutero habla de perfección absoluta; Wesley, de una perfección “relativa”, relativa a las posibilidades que por la gracia de Dios tiene una humanidad caída.”
La perfección cristiana en Wesley y Lutero
por Pablo García Rubio


Demos un vistazo breve a la congruencia de Jesús en circunstancias de aparente conflicto espiritual. Usemos el relato lucano de la vida de Jesús  en el capítulo 4. El ocuparnos de la vida espiritual, el ser llevados por el Espíritu al desierto, conlleva el ser probados. Para confirmar, de donde venimos, donde estamos y donde vamos. La prueba vine del adversario que nos presentará un enorme mentira con una máscara de aparente verdad.

El decir “que las piedras se conviertan en pan”, no hacia hijo de Dios a Jesús. Él era el Unigénito por  saber su procedencia. En nuestro caso somos hijos por ser coherederos con Cristo. Sabiendo siempre de donde venimos como el mismo pan, que es sacado de la tierra para ser transformado en sustento. La oración judía que dice “Bendito el Creador… que saca el pan de la tierra” tiene un valor pedagógico de recordarnos nuestra procedencia ante el engaño de Satanás.

Ahora a Jesús se le muestra los reinos del mundo, lo terrenal y pasajero. El saber donde estamos, en la dimensión de lo eterno. Reflejando la eternidad en nuestro diario vivir, “Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.” El ser atrapados en lo inmediato, se da generalmente cuando tenemos una incongruencia con respecto a lo que nos marca Dios en cuanto a nuestro propósito de estar aquí. El catecismo menor de Westminster, hace una primera pregunta “¿Cuál es el fin principal del hombre ?” y la primer parte de la respuesta es: “El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios”. 

El embate final contra Jesús en el desierto es muy sutil y nos recuerda como desde siempre el adversario quiere intervenir en la historia y modificar su final. Pero Dios no puede ser tentado. Lo importante es donde vamos, su plan y propósito eterno que no puede ser modificado. La lucha entre el bien y el mal no es algo que no ha tenido ya una resolución. si estamos en el plan eterno de Dios; podemos decir junto a Santiago 4: “Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes.” 

La congruencia en la vida espiritual no es posible sin dos destellos que vemos en la vida de Jesús anotados por Lucas en el arranque de su ministerio. El primero es después de la lectura en la sinagoga y ante la mirada de todos, sus palabras son: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.» . Las acciones en la cotidianidad de Cristo, son en función del cumplimiento de las Escrituras. Sin este elemento vivificador las escrituras son una lectura sin sentido. Es nuestro deber entrar en este camino de re lectura donde nuestro diario quehacer tenga congruencia con “esta Escritura”.

El segundo es la autoridad. En la ciudad Galilea de Cafarnaún, donde enseñaba a la gente. Cuando Jesús enseñaba las escrituras sus oyentes tenían un referente en los “escribas y los fariseos” que para esta época contaban con un sistema teológico que ya era muy refinado y su conocimiento de las escrituras era muy amplio. Pero los escuchas de Jesús notaban una diferencia entre sus enseñanzas y la de ellos: “les hablaba con autoridad”. La congruencia en la vida espiritual tiene un referente que la califica, La autoridad. Ahora bien esta autoridad en este referente no significa dominio sobre los demás, por el contrario es poner a la disposición de los oyentes de la Palabra la acción transformadora. Esta autoridad es tal en Jesucristo que aun las huestes del mismo Satanás, los demonios le reconocen. Y en está autoridad es que puede decirles «¡Cállate, y sal de ese hombre!». 

La congruencia en la vida espiritual, tendrán resultados en lo tangible,  lo leído en la sinagoga en Nazaret “libertad a los cautivos" tomaba vida en la obra de sanidad    y liberadora de Jesús: También de muchos salían demonios, los cuales gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero Jesús los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. Pero esta visibilidad de la congruencia en la vida espiritual, está dirigida a un propósito especifico y de ninguna manera debe quedar como un soluciona temporal de nuestras necesidades físicas. Cuál es pues este propósito especifico. Las buenas noticias y el Reino de Dios. Así lo dice Jesús: «También es necesario que yo anuncie en otras ciudades las buenas noticias del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.»

Es pues la espiritualidad congruente la que seguida de señales visibles entiende que su fin último es manifestar la obra redentora de Jesús el Cristo, y que el Reino de Dios sea establecido en el corazón de los hombres.


 Lucas 10.17-20 “Cuando los setenta y dos volvieron, estaban muy contentos y decían: «Señor, en tu nombre, ¡hasta los demonios se nos sujetan!»  Jesús les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.  Miren que yo les he dado a ustedes poder para aplastar serpientes y escorpiones, y para vencer a todo el poder del enemigo, sin que nada los dañe.  Pero no se alegren de que los espíritus se les sujetan, sino de que los nombres de ustedes ya están escritos en los cielos.»

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Judas, un comentario breve / por Nahum Vega

La Población flotante de las iglesias locales.
(Notas breves de la Epístola de Judas)

Nahum Vega

Cuando casi toco los 56 años, me doy cuenta que mi vida en comunidad solo ha tenido tres estaciones; la iglesia donde me llevaron mis padres, donde me quede hasta la juventud, ahí fui alcanzado por el convencimiento de la gracia. La otra etapa fue la vida adulta, donde por 33 años fui formado en un ministerio y la enseñanza de la vida en la comunidad en un constante crecimiento. Los últimos tres años me han dado la oportunidad de desarrollar mi ministerio en una comunidad anabaptista muy joven de tan solo 5 años, donde los retos y desafíos que tendrán que enfrentar me excitan y reafirman en el convencimiento “de luchara ardientemente a favor de la fe”. *1

En mi caminar en la comunidad de fe, puedo observar que el crecimiento dentro de las iglesias locales son nutridas en su mayoría por la comunidad flotante que migran de iglesia local a iglesia local en una búsqueda; que puedes ser justificada. Pero sin duda implica un desafío, tanto para el liderazgo como para la grey.

Desafío al liderazgo.
El liderazgo tiene la obligación de hacer un análisis concienzudo de ser “columna y baluarte de la verdad” *2 donde las palabras claves de esta reflexión debe ser ortodoxia y conocimiento bíblico y respeto de las raíces eclesiales.

Pero por otro lado es necesario ser consciente de nuestras limitaciones y nuestras fortalezas como comunidad local. Y al final ofrecemos lo que nuestro Señor está formando como comunidad  y no más ni menos.

El fin del siglo XX, trajo consigo un inminente apremio por el fin de los tiempos. Las iglesias locales fueron detrás de maneras y formas de crecimiento que si bien por un lado era parte del trabajo de la iglesia. De alguna manera se infiltro un crecimiento  solo hacia adentro, sin preocupación alguna de ser luz y sal para los de afuera. y algunas iglesias locales engordaban solo de una población flotante que no tenía ninguna intensión de compromiso.

La palabra de la cual hay que alejarse es esnobismo. La comezón de oír cosas novedosas, se da cuando la sana doctrina ya resulta aburrida. *3 Estas novedades no son doctrina, porque si lo fuera de alguna manera se incorporaría al desarrollo de la Iglesia universal; está en el rango de modas que serán pasajeras y no tienen un propósito litúrgico para manifestar la fe.

Desafío a la Grey.
Grey en su acepción de la palabra de fieles de una comunidad, que tiene en común el concepto neotestamentario de salvación. *4 Es una comunidad que en si misma mantiene dos funciones necesarias para la sinergia correcta del cuerpo.

Primero en sanidad preventiva y curativa constante y para esto es necesario una iglesia local. No es posible este proceso de la vida de la comunidad si tenemos una población flotante y esta movilidad entra como consecuencia inevitable de la vulnerabilidad en nuestra espiritualidad y desarrollo de ministerios.

Segundo, la necesidad de permanencia, no es posible crecer si no se tienen raíces, y no es posible ser objetivos si somos móviles como las nubes. *5 Para una formación hasta llegar a la estatura de nuestro Señor necesitamos el cobijo y participación en una iglesia local.

Me queda claro que hay un sin numero (miríada), de factores que pueden llevarnos a buscar otra iglesia local. Pero antes de hacerlo tomemos en cuenta que hay la posibilidad que Dios nos puso en ese lugar para ser un factor de cambio. Y el carácter se fortalece al enfrentar y transformar las cosas adversas. Salir corriendo de un problema es señal de falta de madurez.

Retos para el futuro.
El avance en la manera tecnológica en la cual nos relacionamos en estas primeras décadas del siglo XXI en definitiva impactará la forma en que la cultura del mundo pernea a las iglesias locales. Si bien es una realidad que “ no hay nada nuevo bajo el sol” y en el fondo de la falta de armonía en la comunidad sigue siendo la  misma razón; el pecado y el egoísmo del ser humano. Es muy posible que la “k(o)inonia” se convierta en “cyberkoinonia”, y que vivamos relaciones sociales y de comunidad en la “Cristianet”, pero seguro estoy que nada podrá compararse con la vida en comunidad, donde se practique y viva la fe. Arraigados y cimentados en amor. 6*

El ámbito de cuidado de nuestra fe, es la comunidad:  “Y a aquel que es poderoso para cuidar de que no caigan, y presentarlos intachables delante de su gloria con gran alegría,  al único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo, sean dadas la gloria y la majestad, y el dominio y el poder, desde antes de todos los siglos y siempre. Amén.” 7*


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*1. Epístola universal de Judas
*2. 1 Timoteo 3.15
*3. 2 Timoteo 4.3
*4. Epístola universal de Judas
*5. Epístola universal de Judas
*6. Colosenses 2.7

*7. Epístola universal de Judas