jueves, 8 de octubre de 2015

Lucas 4, un comentario breve / por Nahum Vega

La congruencia en la vida espiritual
(Notas breves de Sn. Lucas 4)

El reto hermenéutico para el cristiano latinoamericano de este siglo XXI es ser capaz de trasmitir no una tradición sino una congruencia entre su creencia, su prédica y lo que viven. Para no ser incluido en el grupo de los “escribas y los fariseos” que leemos en  Mateo 23; “Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: Los escribas y los fariseos se apoyan en la cátedra de Moisés. Así que ustedes deben obedecer y hacer todo lo que ellos les digan, pero no sigan su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra.

Un pensador no cristiano nos dice: “el hombre intenta la perfección pero no la alcanza, lo más que puede aspirar es a la congruencia”

Para el pensamiento cristiano existen dos posibilidades de alcanzar la perfección; la primera la expresó Lutero y es a través de la Gracia, así que el ser humano bajo la gracia es un pecador justificado y alcanzará la perfección en su estado venidero; mientras tanto vive el “opus Dei”; La obra de Dios, siendo incorporado al cuerpo de Cristo en un camino  hacia la perfección.

Mientras que para Wesley, la perfección es alcanzable también a través de esta obra de Dios y la gracia, pero en esta vida con la búsqueda constante de la santificación, estas dos ideas teológicas que pueden parecer incompatibles tienen un punto en común “la obra de Dios” donde debe haber “coherencia entre nuestras ideas,  y  las acciones”,

“Lutero y Wesley, están mucho más cerca el uno del otro de lo que a simple vista pudiera parecer. Ambos enseñan que la salvación es únicamente por la gracia de Dios, por la fe sola; esa salvación incluye no sólo la remisión de la culpa del pecado, sino también el quebrantamiento del poder del pecado y una verdadera renovación de la vida; y esa salvación no se alcanza completamente en esta vida, sino sólo en la vida del mundo venidero. Y si Wesley tiene mucho que decir sobre la perfección cristiana, o el amor perfecto como única motivación consciente del enteramente santificado, mientras que Lutero niega rotundamente la posibilidad de perfección en esta vida, no podemos dejar de tener presente que cuando hablan de perfección ambos entienden dos cosas muy diferentes. Lutero habla de perfección absoluta; Wesley, de una perfección “relativa”, relativa a las posibilidades que por la gracia de Dios tiene una humanidad caída.”
La perfección cristiana en Wesley y Lutero
por Pablo García Rubio


Demos un vistazo breve a la congruencia de Jesús en circunstancias de aparente conflicto espiritual. Usemos el relato lucano de la vida de Jesús  en el capítulo 4. El ocuparnos de la vida espiritual, el ser llevados por el Espíritu al desierto, conlleva el ser probados. Para confirmar, de donde venimos, donde estamos y donde vamos. La prueba vine del adversario que nos presentará un enorme mentira con una máscara de aparente verdad.

El decir “que las piedras se conviertan en pan”, no hacia hijo de Dios a Jesús. Él era el Unigénito por  saber su procedencia. En nuestro caso somos hijos por ser coherederos con Cristo. Sabiendo siempre de donde venimos como el mismo pan, que es sacado de la tierra para ser transformado en sustento. La oración judía que dice “Bendito el Creador… que saca el pan de la tierra” tiene un valor pedagógico de recordarnos nuestra procedencia ante el engaño de Satanás.

Ahora a Jesús se le muestra los reinos del mundo, lo terrenal y pasajero. El saber donde estamos, en la dimensión de lo eterno. Reflejando la eternidad en nuestro diario vivir, “Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.” El ser atrapados en lo inmediato, se da generalmente cuando tenemos una incongruencia con respecto a lo que nos marca Dios en cuanto a nuestro propósito de estar aquí. El catecismo menor de Westminster, hace una primera pregunta “¿Cuál es el fin principal del hombre ?” y la primer parte de la respuesta es: “El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios”. 

El embate final contra Jesús en el desierto es muy sutil y nos recuerda como desde siempre el adversario quiere intervenir en la historia y modificar su final. Pero Dios no puede ser tentado. Lo importante es donde vamos, su plan y propósito eterno que no puede ser modificado. La lucha entre el bien y el mal no es algo que no ha tenido ya una resolución. si estamos en el plan eterno de Dios; podemos decir junto a Santiago 4: “Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes.” 

La congruencia en la vida espiritual no es posible sin dos destellos que vemos en la vida de Jesús anotados por Lucas en el arranque de su ministerio. El primero es después de la lectura en la sinagoga y ante la mirada de todos, sus palabras son: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.» . Las acciones en la cotidianidad de Cristo, son en función del cumplimiento de las Escrituras. Sin este elemento vivificador las escrituras son una lectura sin sentido. Es nuestro deber entrar en este camino de re lectura donde nuestro diario quehacer tenga congruencia con “esta Escritura”.

El segundo es la autoridad. En la ciudad Galilea de Cafarnaún, donde enseñaba a la gente. Cuando Jesús enseñaba las escrituras sus oyentes tenían un referente en los “escribas y los fariseos” que para esta época contaban con un sistema teológico que ya era muy refinado y su conocimiento de las escrituras era muy amplio. Pero los escuchas de Jesús notaban una diferencia entre sus enseñanzas y la de ellos: “les hablaba con autoridad”. La congruencia en la vida espiritual tiene un referente que la califica, La autoridad. Ahora bien esta autoridad en este referente no significa dominio sobre los demás, por el contrario es poner a la disposición de los oyentes de la Palabra la acción transformadora. Esta autoridad es tal en Jesucristo que aun las huestes del mismo Satanás, los demonios le reconocen. Y en está autoridad es que puede decirles «¡Cállate, y sal de ese hombre!». 

La congruencia en la vida espiritual, tendrán resultados en lo tangible,  lo leído en la sinagoga en Nazaret “libertad a los cautivos" tomaba vida en la obra de sanidad    y liberadora de Jesús: También de muchos salían demonios, los cuales gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero Jesús los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. Pero esta visibilidad de la congruencia en la vida espiritual, está dirigida a un propósito especifico y de ninguna manera debe quedar como un soluciona temporal de nuestras necesidades físicas. Cuál es pues este propósito especifico. Las buenas noticias y el Reino de Dios. Así lo dice Jesús: «También es necesario que yo anuncie en otras ciudades las buenas noticias del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.»

Es pues la espiritualidad congruente la que seguida de señales visibles entiende que su fin último es manifestar la obra redentora de Jesús el Cristo, y que el Reino de Dios sea establecido en el corazón de los hombres.


 Lucas 10.17-20 “Cuando los setenta y dos volvieron, estaban muy contentos y decían: «Señor, en tu nombre, ¡hasta los demonios se nos sujetan!»  Jesús les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.  Miren que yo les he dado a ustedes poder para aplastar serpientes y escorpiones, y para vencer a todo el poder del enemigo, sin que nada los dañe.  Pero no se alegren de que los espíritus se les sujetan, sino de que los nombres de ustedes ya están escritos en los cielos.»

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Judas, un comentario breve / por Nahum Vega

La Población flotante de las iglesias locales.
(Notas breves de la Epístola de Judas)

Nahum Vega

Cuando casi toco los 56 años, me doy cuenta que mi vida en comunidad solo ha tenido tres estaciones; la iglesia donde me llevaron mis padres, donde me quede hasta la juventud, ahí fui alcanzado por el convencimiento de la gracia. La otra etapa fue la vida adulta, donde por 33 años fui formado en un ministerio y la enseñanza de la vida en la comunidad en un constante crecimiento. Los últimos tres años me han dado la oportunidad de desarrollar mi ministerio en una comunidad anabaptista muy joven de tan solo 5 años, donde los retos y desafíos que tendrán que enfrentar me excitan y reafirman en el convencimiento “de luchara ardientemente a favor de la fe”. *1

En mi caminar en la comunidad de fe, puedo observar que el crecimiento dentro de las iglesias locales son nutridas en su mayoría por la comunidad flotante que migran de iglesia local a iglesia local en una búsqueda; que puedes ser justificada. Pero sin duda implica un desafío, tanto para el liderazgo como para la grey.

Desafío al liderazgo.
El liderazgo tiene la obligación de hacer un análisis concienzudo de ser “columna y baluarte de la verdad” *2 donde las palabras claves de esta reflexión debe ser ortodoxia y conocimiento bíblico y respeto de las raíces eclesiales.

Pero por otro lado es necesario ser consciente de nuestras limitaciones y nuestras fortalezas como comunidad local. Y al final ofrecemos lo que nuestro Señor está formando como comunidad  y no más ni menos.

El fin del siglo XX, trajo consigo un inminente apremio por el fin de los tiempos. Las iglesias locales fueron detrás de maneras y formas de crecimiento que si bien por un lado era parte del trabajo de la iglesia. De alguna manera se infiltro un crecimiento  solo hacia adentro, sin preocupación alguna de ser luz y sal para los de afuera. y algunas iglesias locales engordaban solo de una población flotante que no tenía ninguna intensión de compromiso.

La palabra de la cual hay que alejarse es esnobismo. La comezón de oír cosas novedosas, se da cuando la sana doctrina ya resulta aburrida. *3 Estas novedades no son doctrina, porque si lo fuera de alguna manera se incorporaría al desarrollo de la Iglesia universal; está en el rango de modas que serán pasajeras y no tienen un propósito litúrgico para manifestar la fe.

Desafío a la Grey.
Grey en su acepción de la palabra de fieles de una comunidad, que tiene en común el concepto neotestamentario de salvación. *4 Es una comunidad que en si misma mantiene dos funciones necesarias para la sinergia correcta del cuerpo.

Primero en sanidad preventiva y curativa constante y para esto es necesario una iglesia local. No es posible este proceso de la vida de la comunidad si tenemos una población flotante y esta movilidad entra como consecuencia inevitable de la vulnerabilidad en nuestra espiritualidad y desarrollo de ministerios.

Segundo, la necesidad de permanencia, no es posible crecer si no se tienen raíces, y no es posible ser objetivos si somos móviles como las nubes. *5 Para una formación hasta llegar a la estatura de nuestro Señor necesitamos el cobijo y participación en una iglesia local.

Me queda claro que hay un sin numero (miríada), de factores que pueden llevarnos a buscar otra iglesia local. Pero antes de hacerlo tomemos en cuenta que hay la posibilidad que Dios nos puso en ese lugar para ser un factor de cambio. Y el carácter se fortalece al enfrentar y transformar las cosas adversas. Salir corriendo de un problema es señal de falta de madurez.

Retos para el futuro.
El avance en la manera tecnológica en la cual nos relacionamos en estas primeras décadas del siglo XXI en definitiva impactará la forma en que la cultura del mundo pernea a las iglesias locales. Si bien es una realidad que “ no hay nada nuevo bajo el sol” y en el fondo de la falta de armonía en la comunidad sigue siendo la  misma razón; el pecado y el egoísmo del ser humano. Es muy posible que la “k(o)inonia” se convierta en “cyberkoinonia”, y que vivamos relaciones sociales y de comunidad en la “Cristianet”, pero seguro estoy que nada podrá compararse con la vida en comunidad, donde se practique y viva la fe. Arraigados y cimentados en amor. 6*

El ámbito de cuidado de nuestra fe, es la comunidad:  “Y a aquel que es poderoso para cuidar de que no caigan, y presentarlos intachables delante de su gloria con gran alegría,  al único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo, sean dadas la gloria y la majestad, y el dominio y el poder, desde antes de todos los siglos y siempre. Amén.” 7*


________

*1. Epístola universal de Judas
*2. 1 Timoteo 3.15
*3. 2 Timoteo 4.3
*4. Epístola universal de Judas
*5. Epístola universal de Judas
*6. Colosenses 2.7

*7. Epístola universal de Judas

domingo, 5 de abril de 2015

Gálatas, un comentario breve / por Nahum Vega

Gálatas, un comentario breve / por Nahum Vega


A manera de introducción.

Cuando la iglesia local se reúne, es un pequeño fragmento de lo que es la Iglesia universal de Cristo, al igual que los mosaicos venecianos artísticos, verlos muy de cerca no nos permite apreciar la dimensión de la obra. El Reino de Dios es ese conjunto de mosaicos que somos los miembros que desde nuestra individualidad al parecer son insignificantes. De igual manera el participar en la liturgia de mi iglesia el domingo por la mañana es sólo una pequeña parte del reflejo de todo lo que es mi totalidad de la vida.

“Pero con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.  No desecho la gracia de Dios; pues si la justicia dependiera de la ley, entonces por demás habría muerto Cristo.” Gálatas 2. 20 y 21.
Nuestro Cristianismo es la vida entera, “lo que ahora vivo”, es nuestra cotidianidad.


Pablo inicia el primer capitulo aclarando sobre la vida cristiana.

Es muy interesante que para algunas personas el cristianismo solo es una serie de ordenes restrictivas, pero cuál es la definición de restrictiva:
Una orden de restricción sirve para proteger a una persona de ser dañada.
Los seres humanos somos susceptibles a ser dañados, somos muy vulnerables. sujetos a ser afectados por cambios externos e internos de forma constate, Pablo el autor de libro del cual hacemos el comentario breve, nos dice de sus lectores.  

“Me asombra que tan pronto se hayan alejado ustedes del que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, quede bajo maldición.  Como antes lo hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica un evangelio diferente del que han recibido, quede bajo maldición. Gálatas 1.6 al 9.

Gálacia no es una ciudad es una provincia, una región compuesta por varias ciudades que compartían su geografía y su situación de privilegio al ser paso entre el medioriente místico y la culta Grecia camino a la Roma gobernante.

Gálacia es la actual Turquía, todo una región a la cual el autor tiene que hacer un llamado de atención porque al parecer no están entendiendo que la vida cristiana no solo es un momento, sino una continuidad en todas las áreas de la vida.

La vida cristiana no es una vida de dos horas, ni de los diez pasos para vivir el cristianismo, el cristianismo es una continuidad de pensamiento que debe ser reflejado en cada momento de la vida.
Pablo se admira que les predico el evangelio del Reino y solo un poco de tiempo han perdido, no el poder mismo sino la capacidad transformador en la vida de estos cristianos de Asía menor.

El “otro evangelio” entrecomillado al cual se refiere Pablo es una forma de pensamiento con la cual había sido seducidos los gálatas  y es: cumple la ley para ser salvo. Él les había enseñado que sólo por gracia. 


Pablo lo escribe con precisión en el segundo capítulo.

“Sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la ley sino por la fe de Jesucristo, y también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, ya que por las obras de la ley nadie será justificado.  Y si al buscar ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿será por eso Cristo ministro de pecado? ¡De ninguna manera!  Porque si las mismas cosas que destruí, las vuelvo a edificar, me hago transgresor.  Porque yo, por la ley, soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Pero con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.  No desecho la gracia de Dios; pues si la justicia dependiera de la ley, entonces por demás habría muerto Cristo. Gálatas 2. 16 al 21

El vivir bajo la ley no es solución a la vida pecadora del hombre, la ley tiene la función de mostrarnos cuan pecadores somos y que necesitamos de la gracia, que nos hace vivir a Cristo en mi propia vida  en mi cotidianidad.


Dejemos que Pablo nos siga hablando ahora en el  capitulo tres.

“¡Oh gálatas insensatos! ¿quién los fascinó para no obedecer a la verdad, si ante los ojos de ustedes Jesucristo ya fue presentado claramente como crucificado? Sólo esto quiero que me digan: ¿Recibieron el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?  ¿Tan necios son? ¿Comenzaron por el Espíritu, y ahora van a acabar por la carne?  ¿Tantas cosas han padecido en vano? ¡Si es que realmente fue en vano! Aquel que les suministra el Espíritu y hace maravillas entre ustedes, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? Gálatas 3.1 al 5 


Aquí es muy útil la definición de esta palabra: insensato, -ta adj./s. m. y f. Que no muestra buen juicio o madurez en sus actos. / sin sentido, / que perdido la cabeza.

Pablo le dice no están pensando con la cabeza, están pensando con el estomago, no desde el sano juicio; más bien desde el sentir.

Pablo el excelente orador seguramente predicó sus mejores sermones entre ellos, sermones de semana santa donde todo se sentían conmovidos por el sacrificio que Cristo había hecho por ellos. Pero solo un poco de tiempo y sus vidas seguían igual, la cotidianidad los hacía presas de seguir bajo la ley.

Cuál es, el propósito de la ley:

“Entonces, ¿para qué sirve la ley? Pues fue añadida por causa de las transgresiones, hasta que viniera la simiente, a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en manos de un mediador.  Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios sí es uno.
¿Contradice la ley a las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Porque, si la ley dada pudiera dar vida, la justicia sería verdaderamente por la ley. Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuera dada a los creyentes.” Gálatas 3.19 al 22

Si pensamos en leyes físicas y ponemos como ejemplo un muro en una casa que tiene como función delimitar los espacios y si queremos salir tenemos que tomar los lugares adecuados para hacerlo. El no tener respeto por un muro nos puede producir un gran dolor de cabeza. Nunca falta quien quiere salir por la pared. Por eso Pablo aclara que la ley de Dios tiene un propósito, muestra el carácter santo de Dios. Nos muestra cuan pecadores somos.

La solución teológica entre la ley y la gracia: La ley muestra, estos son los mandamientos, pero como no los vas a poder cumplir estos son los sacrificios que debes ofrecer para estar bien con Dios.


En el Reino de Dios este estar bien es por medio del sacrificio de Cristo leamos lo que nos dice Pablo ahora en el capítulo cuatro.

“Pero cuando se cumplió el tiempo señalado, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer y sujeto a la ley, para que redimiera a los que estaban sujetos a la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y por cuanto ustedes son hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: «¡Abba, Padre!» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, también eres heredero de Dios por medio de Cristo.
Ciertamente, en otro tiempo, cuando ustedes no conocían a Dios, servían a los que por naturaleza no son dioses; pero ahora que conocen a Dios, o más bien, que Dios los conoce a ustedes, ¿cómo es que han vuelto de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales quieren volver a esclavizarse? Gálatas 4. 4 al 9  

Los gálatas habían conocido la formula de Dios para estar aceptos ante él,  de tal forma que Dios los conoce; es diferente decir conozco a fulano por importante que sea, a decir fulano de tal me conoce a mí.

Los gálatas habían sido conocidos por Dios, pero ellos vivían como si Dios no los conociera.
En la última encuesta estadística en México (2010) casi un 5% dijeron no tener religión, lo impactante es que el otro 95% vivimos como si Dios no existiera en un ateísmo práctico, donde Cristo no vive en nosotros, en nuestra cotidianidad.

Lo importante no es conocer a Dios, sino ser conocido por él, que venido el cumplimiento del tiempo vino para ser, él nacido bajo la ley, él que cumplió la ley. Para hacernos justificados por él.
Y ahora lo que no podemos cumplir de la ley en nuestras fuerzas ya lo podemos cumplir en Cristo.  por su Gracia.

Pero para que es la gracia, es un estado de confort donde podemos hacer lo que queramos. No, es un compromiso con el conocimiento de aquellas áreas que son “ordenes de restricción” las cuales son para nuestra protección.


Veamos como nos dice Pablo que debemos vivir la gracia en el capítulo cinco.

“Manténganse, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud. Miren que yo, Pablo, les digo que si se circuncidan, de nada les aprovechará Cristo….  Gálatas 5. 1 al 2
Y lo pone muy claro cual es nuestra libertad en la gracia en los versos 13 al 15 de este capítulo cinco, donde nos pide que no abusemos de la gracia: 
“Hermanos, ustedes han sido llamados a la libertad, sólo que no usen la libertad como pretexto para pecar; más bien, sírvanse los unos a los otros por amor.  Porque toda la ley se cumple en esta sola palabra: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»  Pero si ustedes se muerden y se devoran los unos a los otros, tengan cuidado de no consumirse también los unos a los otros.”

Los cristianos estamos llamados a no transgredir, ninguna ley divina, y ninguna ley humana siempre y cuando sea  no contraria a la divina.

Gálatas 5. 16 al 24 encontramos una serie de ordenes restrictivas que dijimos  sirve para proteger a una persona de ser dañada:

“Digo, pues: Vivan según el Espíritu, y no satisfagan los deseos de la carne.  Porque el deseo de la carne se opone al Espíritu, y el del Espíritu se opone a la carne; y éstos se oponen entre sí para que ustedes no hagan lo que quisieran hacer. Pero si ustedes son guiados por el Espíritu, no están ya sujetos a la ley. Las obras de la carne se manifiestan en adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley. Y los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”

Resuelto el conflicto de la ley en la gracia, es importante ver que la discusión de las ordenes de restricción que lista Gálatas cinco, no es para saber si están bien o mal, ya sabemos que son pecado, son para saber que debemos alejarnos de ellas ya que de lo contrario seremos dañados.

La lista incluye: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,  envidias, homicidios, borracheras, orgías.


Conclusión

La iglesia una comunidad terapéutica, nuestras reuniones es un todo que nos lleva a una armonía que ser refleja en nuestra vida cotidiana, donde ninguna de estas ordenes restrictivas son visibles, porque somos sanados los unos a los otros en nuestra comunidad de amor.

Nos sana la comunión los unos con los otros, porque siempre, habrá uno que otro que no obedezca las ordenes restrictivas. 

Leamos ahora algunas de las conclusiones de Pablo a sus discípulos en Gálatas 5.25 y 26 y el capítulo 6. verso 1 y 2.

“Si vivimos por el Espíritu, vivamos también según el Espíritu. No nos hagamos vanidosos, ni nos irritemos unos a otros, ni sintamos envidia entre nosotros. Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también tú seas tentado.”

Dios nos ha hecho a los seres humanos; seres de relación, esto es capaces de vivir el uno junto al otro, con la oportunidad de poder perdonar al otro que nos ofende y con la bendición de saber amar desinteresadamente y sobre todo aptos para vivir la gracia y santidad, no en nuestras fuerzas, sino a travez de la obra de Cristo en nosotros. Nuestro diario vivir es reflejo no de una serie de leyes o normas que nos ahogan sino una libertad de vivir de acuerdo a las demandas de nuestro Creador.
Y al final de todo el cristiano no es que sepa  como no pecar;  sino sabe estar en el lugar donde es protegido por la gracia de Dios. para no pecar.