jueves, 14 de julio de 2016

¿Qué es la Iglesia y a dónde va? / por Nahum Vega

¿Qué es la Iglesia y a dónde va?

Los primeros meses del año dos mil, fui invitado por una iglesia del sureste de México, y el tema a tratar era: “hacia dónde va la iglesia”.  Comente en varias ocasiones no podemos saber a donde va sí no sabemos de donde viene. Creo que esa es la piedra angular de la reflexión teológica de la Iglesia.

Es así que hoy reflexionamos de donde viene. Atendamos en esta ocasión su origen operacional. Hay tres elementos que son coadyuvantes al establecimiento y desarrollo del Reino de Dios. Estos elementos tienen que ver con la condición del ser humano, como ente gregario. Las dos primeras son de nivel organizativo: La familia y el gobierno. La familia como preservadora de la herencia divina; (1) el gobierno como sustentador de paz social. (2) estas dos instituciones proveen del ámbito adecuado para un avance mejor del Reino. Pero no son el Reino. Por otro lado  podríamos entrar en una discusión en cuanto a que ha pasado cuando no están presentes y si el Reino se establece a pesar de su nulidad o debilidad.

La tercera es la Iglesia y no es una organización, es por mucho un organismo vivo, con una directriz, Cristo. (3) “ἐστιν ἡ κεφαλή / estin i kefalí”. Un organismo con “Jerarquía y Cabeza”. En la alegoría de Pedro es las piedras vivas, y el fundamento o piedra angular es Cristo. Este cuerpo el cual es formado de manera providencial, es la “εκκλησια / ekklisia”.  Este termino se desvirtuado con el paso del tiempo y en el español ahora la palabra iglesia tiene un significante de edificio. Si en una conversación coloquial digo a un persona “disculpe, tengo que dejar la conversación, tengo que ir a la iglesia”, me temo que no tendrá en su mente la imagen de un grupo de personas siendo parte de un organismo vivo; sino la de un edificio.

En la década de los noventas del siglo pasado, se puso de moda en la jerga eclesial la palabra “comunidad”, sobre todo para hacer referencia a pequeños “oikos” que como en la cultura griega hacia trabajo de colonización, estableciendo el Reino de Dios en medio de un mundo hostil. A la par mis lecturas personales me llevaron a teólogos radicales, (4) en pequeños artículos publicados poro la Fraternidad Teológica Latinoamericana; donde se referían a la iglesia como comunidades.
El término “comunidad” en este sentido, me parece más adecuado para referirse a la  “εκκλησια / ekklisia”. 

Ahora bien para responder operacionalmente a qué es la Iglesia, tenemos que referirnos a lo que hace, y en primer lugar vemos que es una comunidad terapéutica, es decir previene, cura y restaura al ser humano. En un ámbito operativo de lo que trata de dar evidencias  sustanciales de que la comunidad local es un cuerpo vivo, así que una pongamos a prueba, a la luz del reto que le hace Pablo a la comunidad de los gálatas: “…. ustedes que son espirituales restauren al tal con espíritu de mansedumbre,”. Un organismo vivo, que es sinérgico, contribuyendo en el bienestar de todo el cuerpo aportando su parte y mintiendo un equilibrio en un auto cuidado.

En segundo lugar es una comunidad hermenéutica, donde su palabra revelada es el centro del mensaje, donde la lectura reflexiva ocupa un lugar de constante análisis por toda la comunidad.
Como los hermanos de berea que escudriñaban para ver si esto era así. Hechos 17. 

Todo esto debe estar en equilibrio, siendo una comunidad profética donde la palabra que se expresa tanto en el discurso como en la narrativa de los hechos es recibida de parte de Dios. (5) Comprendido que vivimos en una sociedad trastocada y corrupta alejada del plan de Dios. (6) En una paradoja que es: amando los mandamientos de Dios, (7) los cuales somos incapaces de cumplir, perno en la permanencia o dependencia únicamente en él; que es su cumplimiento como el cuerpo de Cristo. La “εκκλησια / ekklisia” de Dios promotora de los valore del Reino.







  1. Dt. 6.2.
  2. 1 Tim. 2. 1 al 4.
  3. Ef. 4. 11 al 15.
  4. Boletín Teológico, de la Fraternidad Teológica Latinoamericana, (FTL). Esfuerzo de reflexión teológica surgida por la década de los 70, que se consolido como referente de la exégesis y hermenéutica dese América Latina. Difícil hacer un recuento de sus participantes, sin omitir alguno, pero sirva de ejemplo, nombres como: Rene Padilla, Pedro Savage, Pedro Arana, Samuel Escobar, Plutarco Bonilla, Rubén Lores, Osvaldo Motessi, Orlando Costas, Emilio Antonio Núñez, Rolando Gutiérrez, Juan Driver, por mencionar algunos.
  5. Dt. 30
  6. Is. 6
  7. Jn. 15.10


miércoles, 6 de julio de 2016

La economía y el Reino de Dios. por Nahum Vega

La economía y el Reino de Dios.
 por Nahum Vega

La “domus", era la casa grande y lujosa que pertenecía a las élites romanas. Estaba bajo la “regulación” del “pater familias”. Es un excelente ejemplo de economía. Donde la armonía y el bienestar podían desarrollarse. La “domus”  es de origen latino, un antecedente  del concepto lo tenemos en la cultura griega y era el “oikos:οἶκος”, que más que un inmueble era la unidad generacional; tres por lo menos, donde se hacia una “regulación” de la casa con la finalidad de un bien común que redundaba en el bien de todos. Es pues la “oikonomia: οἰκονομία” la regulación adecuada de la casa.

Encontramos así que el ser humano es un ser económico. Y lo es porque en sus orígenes fue así. (1) Un hombre semejante a su creador; sapiens y faber. Capaz de transformar su entorno para si y para los demás. Un ser de relación. Perfectamente capaz de hacerse responsable de su habitad; así nos dice la narración del Edén. “Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”. (2) Su función aquí era de “regulación” de los bines con el objetivo de preservarlo. Pero muy poco nos dura este bienestar, por lo menos en la división del pasaje en versículos, antes que el “adam” pervierta la economía del Reino.

En este momento se utiliza la palabra perversión, no en el sentido semántico de la maldad, sino en el etimológico de “otra versión”. En este punto del inicio de la humanidad el “adam”; varón y mujer, toman el otro camino, y desafían al Reino. Será necesario que pase un tiempo largo para que la restauración prometida en el “protoevangelio” (3) llegué. Por lo pronto esta mala decisión les lleva a una versión distinta de la economía, donde al verse desnudos tienen que fabricar su vestido, como una necesidad creada que antes no tenían. (4)

El camino y panorama que tenemos de ahí en adelante, es uno marcado por la insatisfacción y el afán. Está maravillosamente ejemplificado en un proverbio hebreo: 

“No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;
Porque cuando muera no llevará nada,
Ni descenderá tras él su gloria.”

Esa poesía es parte de todo un discurso que tomará todo un salmo de veinte versos, (5) y encontramos la tensión entre la economía del Reino, cuyos propósitos son eternos y la economía pervertida del hombre que solo es temporal. 

Pero al fin la restauración prometida viene y el Mesías llega para restaurar el orden que se había pervertido y esta restauración es en un amplia gama del la forma de ser y hacer del ser humano. Tiene que ver con su regeneración interna. Y naturalmente la economía del Reino tiene que ser retomada. Siendo el cumplimiento del propósito del Creador; Jesús lo dice así: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” (6) De qué está hablando, si no es de sanidad de todo lo que el alejamiento del hombre a causado y, volver al origen. En fin las palabras citadas del profeta son por mucho un principio axiomático. 

“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.” (7)

Este nuevo comienzo del Reino de Dios, no es en la forma material  y local que los piadosos de los tiempos de Jesús esperaban, sino en su forma natural que es espiritual y universal. Irrumpe en la historia de la humanidad en medio de un sistema económico y político pervertido y es capaz de desarrollarse y subsistir en él, hasta el final del esclavismo, Parafraseando al historiador Jean Pierre Bastian,(8) podemos decir que El Reino irrumpió en una sociedad económica de tipo esclavista, sobrevivió al feudalismo, y también al capitalismo y socialismo; y la razón  es que sus principios tienen que ver con permanencia y no con temporalidad y están más allá del afán y la insatisfacción. 

Es así como el Reino se convierte en contracorriente, es contracultura y desafía a la perversión creada por el hombre. Pero dónde es que encontramos los principios de este Reino y como podemos vivir en él, incrustados en el “kósmo(u):κόσμου” mundo; pero, inoculados de la perversión. (9)

Por eso ponemos sobre la mesa, la discusión sobre los textos del sermón del monte y el pensamiento paulino en cuanto a la economía del Reino. Claro está que tenemos una serie de autores del siglo XX, que han dejado una impronta en el pensamiento latinoamericano sobre el tema del sermón del monte y la relación económica de los discípulos de Cristo. (10)

Los pasajes neotestamentarios del tema se explican solos, y su revisión desde una lectura hermenéutica de cada comunidad serán de mucha utilidad para el tema. Lectura de Mateo seis.

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (11)

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” (12)

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?  Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”  (13)

Al inicio del Siglo XXI el hombre sigue en lucha espiritual, con la codicia, la insatisfacción y el afán. Que son parte de nuestra cultura de hombres civilizados; pero que nos dejan tan alejados de nuestro origen y destino final. En humanismo deshumanizado.

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(1) Gn. 1.26.
(2) Gn. 2.15.
(3) Gn. 3.15; “protoevangelio” significa “el primer evangelio o primeras buenas noticias de la restauración del Reino”.
(4) Gn. 2.25; 3.7.
(5) Sal. 49.
(6) Lc. 4.21.
(7) Is. 61. 1 al 3.
(8) Protestantismos y modernidad latinoamericana: historia de unas minorías religiosas activas en América Latina, Jean Pierre Bastian. Fondo de Cultura Económica, 1994.
(9) Jn. 17.15.
(10) Una muestra significativa de autores: 
Juan Driver, Contra Corriente Ensayos Sobre La Eclesiología Radical, Tercera Edición (corregida y aumentada) 1998 Ediciones SEMILLA Capítulo: Las Relaciones Económicas en el Pueblo de Dios. págs. 140 a 155.
John R. W. Stott, Titulo del original inglés: Christian Counter-cuIture. El Sermon del Monte,Contracultura cristiana. Ediciones Certeza. Segunda edición castellana 1998. Traducción del original: Carmen Pérez de Camargo. Revisión para esta edición: Ruth Padilla Eldrenkamp. Capítulo: La ambición del cristiano: no la seguridad material sino el reino de Dios Mt. 6.19-34 págs.177 a 202.
John Alexander Mackay, El orden de Dios y el desorden del hombre : la Epístola a los Efesios y este tiempo presente. Translation of God's order. Casa Unida de Publicaciones, S. A. Fragmento: IX La Acción cristiana en las Fronteras de la contienda. La acción en la Frontera de los Negocios. págs. 213 a 216.
(11) Mt. 6.19 al 21. 
(12) Mt. 6.24. Aquí se usa la palabra “Mamon:μαμων” de origen arameo que no aparece en el 
Antiguo Testamento, pero  que sería mejor traducir como: Riqueza obtenida con deshonestidad o codicia.

(13) Mt. 6.25 al 34.